
Lo que se dio en llamar de Pré-Modernismo, en Brasil, no constituyó una "escuela literaria", es decir, no es un grupo de autores afinados alrededor de un único ideario, siguiendo determinadas características. En realidad, Pré-Modernismo es un término genérico que designa una vasta producción literaria que se extiende en los primeros 20 años de este siglo. Ahí vamos a encontrar las más variadas tendencias y estilos literarios, desde los poetas parnasianos y simbolistas, que continuaban con su producción, hasta los escritores que comenzaban a desarrollar un nuevo regionalismo, además de otros mas preocupados con una literatura política y otros, aún, con propuestas realmente innovadoras.
Desde el comienzo de la segunda década del siglo, actividades culturales diversas producirían el inicio del proceso de corrosión de la arte académica brasileña. Observamos algunos de eses episodios:
Oswald de Andrade y Emílio Menezes fundaran, en 1911, la revista de arte Pirralho, cuyos principios cuestionaban el arte brasileño. En ese diario se divulgaran las composiciones de Juó Bananere seudónimo de Alexandre Marcondes Machado, sátiras de textos consagrados de nuestra literatura, considerados hasta entonces como inaudibles. Las sátiras eran bastante irreverentes y divertidas, principalmente porque el autor utilizaba un italiano "macarrónico" para expresarse. Además, tratábase de una lengua comuna en los barrios de São Paulo donde los inmigrantes italianos se fijaban.
La irreverencia seria una de las marcas registradas de la primera fase modernista. Bananere se antecipaba.
En 1912, Oswald de Andrade volvió de su primer viaje a Europa y divulgó las ideas cubistas y futuristas, entre ellas a del verso libre.
En el año siguiente, un pintor ruso que se fijara en Brasil Lasar Segall hizo una exposición de pintura expresionista.
En 1914 fue en turno de Anita Malfatti mostrar cuadros expresionistas, resultado de su pasantía en Alem
El año de 1917 es especialmente marcante en la gestación de la Semana. Primero, porque algunos escritores que futuramente producirian obras modernistas publicaran textos con tímidas innovaciones de lenguaje. Tímidas, pero innovadoras. Es el caso de Mário de Andrade, que bajo el seudónimo de Mário Sobral, publicó Há uma gota de sangue em cada poema. Manuel Bandeira, Menotti del Picchia y Guilherme de Almeida también publicaran novedades. En segundo lugar, porque Anita Malfatti hizo una exposición de pintura con tendencia cubista, generando motivo a una violenta crítica de parte del escritor Monteiro Lobato, que, en un artículo titulado "Paranóia ou mistificação?", reaccionó violentamente a la obra de Anita. El artículo dividió artistas y público, simbolizando el primero confronto abierto entre el viejo y el nuevo.
Lobato radicalizó:
"Hay dos especies de artistas. Un compuesto de los que ven normalmente las cosas y en consecuencia hacen puro arte(...) La otra especie es formada de los que ven anormalmente la naturaleza y la interpretan a la luz de teorías efímeras, bajo la sugestión tan estrábica excesiva. Son productos del cansancio y del sadismo de todos los períodos de decadencia; son frutos de fin de estación, llenos de bichos al nacimiento. Estrellas candentes brillan un instante, las más de las veces con la luz del escándalo, y desaparecen pronto en la oscuridad del olvido... "Pero, fijémonos que Lobato, además de ser, un pré-modernista, con ideas avanzadas, era respetadísimo por toda su intelectualidad, conservadora o no. Su crítica pesó mucho. Mas tarde, Lobato reconoció que entendía poco de artes plásticas para tener escrito todo aquello.
En 1921, Oswald de Andrade publicó un artículo llamando Mário de Andrade de "mi poeta futurista". Ocurre que Oswald tenía leído los originales de Paulicéia desvairada libro que sería publicado en 1922 y representaría el primer libro de poemas modernistas. Mário respondió negando su condición de futurista.
Se explica la actitud de Mário: en ese momento, el Futurismo italiano estaba asociado al nazi-fascismo, ideología desechada por el escritor.
En ese año, Di Cavalcanti hizo una exposición en São Paulo y, según se sabe, lanzó la idea: por que no realizar una "semana" de arte moderna?
Resumidamente, en cuanto no tenían un programa ideológico y estético listo, los modernistas iban tomando contacto con los ismos europeos, a través de libros y revistas.
En las noches de 13, 15 e 17 de febrero de 1922, se abrió al público las puertas del Teatro Municipal de São Paulo, donde variados artistas mostraban obras con un lenguaje nuevo, afinada con las corrientes estéticas del comienzo del siglo. Debemos recordar de que Europa, en ese momento, vivía el movimiento de vanguardia, el Surrealismo.
La apertura de la Semana estuvo a cargo de Graça Aranha, escritor pré-modernista que adhirió al movimiento de los modernos. Su conferencia A emoção estética na arte moderna fue ilustrada con declamación de poemas. Se seguió la ejecución de piezas de Villa-Lobos.
45. En la segunda noche, Ronald de Carvalho declamó el poema que, entonces se hizo muy conocido, "Os sapos", de Manuel Bandeira, en que se ridicularizaba el Parnasianismo.
Fue la noche más movida de la Semana. Gritos y hurras del público acompañaban la declamación. En el intervalo, Mário de Andrade hizo una conferencia en el pasillo del teatro. En la segunda parte del programa presentase una pianista ya consagrada: Guiomar Novaes.
En la tercera noche, dedicada a la música, hubo un incidente: Villa-Lobos presentose de casaca e ojotas. Pero no era una agresión; el compositor estaba com un pie machucado.
La Semana de Arte Moderna sólo fue posible gracias al apoyo financiero de los hacendados del café. Entonces ahí tenemos una contradicción, porque uno de los objetivos declarados de los organizadores del acontecimiento era "asustar a la burguesía que dormita en la gloria de sus lucros". Propuesta hecha, propuesta alcanzada: chiflos, hurras y, según algunos, hasta agresiones marcaran la reacción de lo público.
Fue ese el clima que marcó la ruptura con el tradicionalismo. Nuestros modernistas de primer momento presentaban un arte que estaba en consonancia con el gran movimiento internacional de renovación de ideas. Además de utilizar un nuevo lenguaje, los artistas de la Semana atacaban abiertamente el pasado, sobre todo o Parnasianismo. Por que el Parnasianismo? Primero, porque era el estilo que anticipaba más cercanamente el Modernismo; segundo, porque fue un estilo muy apegado a las reglas y modelos; tercero, porque era aún lo que valía como referencia artística para la clase dominante, justamente aquella que se quería choquear.
Obviamente, si hubiera permanecido reducida a São Paulo, la Semana no habría tenido tal importancia renovadora.
A partir de los acontecimientos de l Teatro Municipal, divulgados por la prensa de la época, las nuevas ideas encontraran adeptos en todo país, ora adeptos más serenos, ora más radicales. En el período comprendido entre 1922 y 1930 primera fase del Modernismo manifiestos, revistas, grupos recién-formados se difundieran por el escenario cultural brasileño como nunca había acontecido antes.
Seguramente, había discordancias entre los grupos. A veces, hasta oposiciones fuertes. Pero común a todos, era la certeza de la urgente necesidad de renovación de nuestra cultura.